En dicho sentido, frente a las incesantes lluvias que asolan a nuestra región, pueden afectar las construcciones incas como andenes, muros, recintos, waqas, canales de irrigación, caminos empedrados, callancas y todo tipo de construcciones pétreas que están expuestas a las inclemencias climatológicas.
Frente a ello, nuestra institución impulsa acciones para reducir riesgos en los monumentos arqueológicos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario