domingo, 12 de marzo de 2017

Medio siglo del Rally Caminos del Inca

El corredor de autos Dennis Gonzales recuerda que en una edición del rally Caminos del  Inca, la carrera más emblemática del Perú, él llegó al Cusco bastante retrasado, cerca de las ocho de la noche. Sin embargo, todavía había gente en los cerros cercanos a la ciudad. ¿La razón? Nadie se iba porque estaban esperando que pasara Arnaldo Alvarado, el legendario "Rey de las Curvas".
 
-Hasta que él llegó, no se fueron. Esa es la afición por el automovilismo en el Perú- recordó hace unos días.
 
 
Dennis Gonzales también estuvo en la primera versión del rally que se corrió en 1966. De esa vez recuerda que fue una carrera durísima porque la carretera solo estaba asfaltada en la ruta Lima-Huancayo y el resto del camino era pura tierra. Esa vez corrió y llegó tercero. El ganador de esa edición inicial fue Henry "El Gringo" Bradley, leyenda de las pistas peruanas.
 
Justamente Bradley y Gonzales estuvieron involucrados en el nacimiento del Caminos del Inca. Ocurrió que, años antes, en 1962, ambos fueron invitados junto a sus copilotos a participar del VIII Gran Premio Argentino, un rally que recorría 4,600 kilómetros en ruta no pavimentada, se corría en seis etapas y duraba alrededor de diez días. Ahí nació la inquietud.
 
 
Los peruanos quedaron fascinados por el formato de esa carrera y cuando retornaron al país le propusieron hacer algo parecido a los directivos del Automóvil Club Peruano (ACP) de entonces. La idea original fue crear un Gran Premio Nacional de autos similar al argentino y el plan fue madurando hasta su primera edición en 1966. La ruta incluyó tramos entre Lima, Huancayo, Ayacucho y Cusco, trazados sobre una geografía difícil pero llena de formidables paisajes. 
 
En el primer año la carrera no se llamó Caminos del Inca, pero para 1968 ya todos los competidores la llamaban así. No se sabe en qué momento se la bautizó con ese nombre. Esa historia y algunas más se cuentan en el libro Rally Caminos del Inca, 50 años de historias, presentado esta semana por Preciso Agencia de Contenidos y el Automóvil Club Peruano. 
 
 
El libro "recoge décadas de historia viva que se necesita resguardar. Desde las voces de sus actores presenta una mirada integral a la prueba automovilística más importante del Perú, desde sus orígenes hasta las hazañas, amistades, anécdotas y rivalidades que marcaron sus rutas legendarias", dice la presentación.

Déjame que te cuente

El piloto que más veces ha ganado esta carrera es Henry Bradley: siete veces. Corrió muchas ediciones y de esas presencias quedan anécdotas recogidas de boca de sus colegas. El conocido "Kike" Pérez recuerda, por ejemplo, que en 1971 era copiloto de "El Gringo" y tuvieron problemas con el auto. Bradley se bajó a ver el motor y de pronto gritó: "Kike, pásame una media". Kike se sacó el zapato, despues la media y se la pasó. "¡Nooo, una media, una llave de media!", gritó Bradley.
 
En otra edicion perdió una de las llantas y llenó de piedras la maletera trasera para levantar el carro. Completó el tramo avanzando sobre tres ruedas. Bradley era, además de gran piloto, un gran mecánico porque había crecido en el taller de su familia.
 
 
Otro de los corredores más recordados de los Caminos del Inca ha sido, sin duda, Arnaldo Alvarado "El rey de las Curvas", quien ganó la segunda edición de la carrera, la de 1967,  la única en que triunfó. Su popularidad en su tierra, Puquio, Ayacucho, era enorme. Cuando pasaba por ahí, la gente lo esperaba en la meta y sólo se iban a su casa cuando él llegaba. No importaba si faltaban llegar algunos pilotos más, para ellos la competencia había terminado. 
 
Luis "Luchón" Alayza es el actual presidente del Automóvil Club Peruano (ACP) y ha sido tres veces ganador de la carrera. Él cuenta que lo importante de la competencia es la alegría que sienten las comunidades por donde pasa la ruta de los autos. "Muchos pilotos del interior se inscriben con el objetivo de cruzar por su pueblo. Porque se quieren ganar la simpatía de la gente o reafirmar su popularidad si ya son conocidos", cuenta.
 
 
Alayza recuerda, por ejemplo, que cada vez que pasaba Camilo Olano por Chincheros, Cusco, la población lo sacaba en hombros de su auto y el corresponsal de la radio local le daba un micro para que el piloto diera un discurso en castellano y en quechua. Después  pasaba por Andahuaylas y ocurría lo mismo. "Camilo perdía por lo menos media hora en ambos lugares, pero no le importaba. Lo quería hacer. Y no se postuló para alcalde ni nada, lo hacía por su pueblo", dice el actual presidente del ACP.
 
Alayza tiene sus propias anécdotas de la carrera. Recuerda que a mediados de los años 80, mientras hacía la hoja de ruta para uno de los tramos, de pronto aparecieron en el camino un grupo de hombres armados con fusiles, malvestidos, con pelo largo y barba, y le preguntaron quién era y dónde iba. Eran tiempos violentos en los Andes así que pensó que podrían ser terroristas. "Al final, conversando, descubrí que eran policías disfrazados para evitar ser detectados por los terroristas", dice.

Dura  carrera

La carrera Caminos del Inca es una de las más duras del mundo porque aunque parte desde Lima al nivel del mar llega a tramos por encima de los cinco mil metros de altura y en el trayecto atraviesa distintos climas. Exige pericia y resistencia y algunos la describen como "20 carreras en una". 
 
 
Desde 1966 el Caminos del Inca se ha corrido de manera consecutiva durante 50 años y es la segunda prueba automovilística más longeva de América del Sur solo superada por el Premio Internacional Turismo Carreteras de Argentina. Solo cinco veces el rally ha dejado de correrse en su ruta de siempre, pero se buscó alternativas en otras zonas del país con los pilotos habituales. 
 
Es mucha la información que trae el libro Rally Caminos del Inca, 50 años de historias. Allí están las anécdotas, los pilotos que ganaron más veces, los que ganaron una vez, el cambio que se produjo en los autos, en los uniformes, los cascos y hasta en las carreteras. Sobre esto último Dennis Gonzales cuenta: "El año pasado tuve la oportunidad de hacer una  vuelta por toda la ruta y es distinto, ya casi todo está asfaltado".
 
Con el tiempo aparecieron también nuevas y jovenes figuras como Raúl Orlandini, Nicolás Fuchs o José Luis Tommasini, ganadores de dos ediciones cada uno. Lo que no ha cambiado hasta ahora es la alegría que la competencia lleva a los pueblos. Hay personas que caminan varias horas para acercarse a la ruta y ver pasar los autos, potentes y raudos. Así es la afición en el Perú.

http://larepublica.pe/impresa/domingo/855757-medio-siglo-de-caminos-del-inca

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