domingo, 3 de noviembre de 2013

Chopcca Ñan (Huancavelica)

En Huancavelica, a dos horas de camino de la ciudad, en automóvil, bordeando cerros de verdes diversos y caminos angostos, se encuentra la comunidad de Chopcca. Es un pueblo alegre. Sus hombres y mujeres visten ropas de colores vivos y lucen sombreros repletos de lentejuelas. De acuerdo con el censo nacional realizado en 1993 son ocho mil habitantes. Hoy, ellos saben que suman más de 18 mil.
La nación chopcca está formada por 16 centros poblados que se encuentran ubicados en los distritos de Yauli (Huancavelica) y Paucará (Acobamba). “Me gusta ser una chopcca. Me gusta todo. Soy presidenta del Vaso de Leche del barrio de Yanopampa”, cuenta Andrea Palomino, de 24 años y soltera aún por voluntad propia. Conversa en quechua, ya que es su lengua materna. No habla castellano, pues no es común que las mujeres lo hagan.

El sábado 12, la junta directiva de la comunidad convocó a una asamblea para informar a la población sobre la importancia de elaborar un plan de desarrollo integral. Lo hizo porque consideró necesario formalizar las entrevistas y coordinaciones que sostenía con el gobierno regional de Huancavelica. La práctica política de los chopccas es participativa. El plan tiene que ser diseñado por los representantes que resulten elegidos e informado a todos.
En la cultura andina, esa práctica se halla extendida. ¿Qué es lo que llama la atención de esta comunidad? Pues, por primera vez, un grupo de pobladores de una región se reunió para atender conjuntamente sus problemas sociales: alta desnutrición infantil, graves dificultades en su producción agrícola debido a las lluvias y granizadas, ausencia de irrigación y agua potable, falta de carreteras, y otros, que afectan su crecimiento, pero no su amor propio. “Queremos ver progresar a nuestro pueblo. Deseamos que nuestros líderes y autoridades crezcan, que las mujeres y sus organizaciones intervengan en la vida política y social de la comunidad”, dice el vicepresidente de la junta directiva, Domingo Taype Ataypoma, rodeado de hombres, adultos y jóvenes, que asienten con sus cabezas mientras él, con pasión, dialoga.

Mano alzada

El Sol despliega su esplendor antes del mediodía. Felizmente, no llueve. No lloverá. Por eso, como si salieran de ellos, de los cerros, aparecen mujeres, hombres, muchos jóvenes. Van a participar en la asamblea. No se ven niños ni niñas, pues se quedaron en casa, al lado de sus mamás o hermanas mayores. Investigaciones realizadas por la institución CARE-Perú, que acompaña al gobierno regional de Huancavelica en la iniciativa de asistir a los chopccas en la elaboración de su plan integral, muestran que la práctica política participativa es natural en esta comunidad; no hay un líder que decide, todos eligen las soluciones a las dificultades que pueden enfrentar. Lo hacen a mano alzada.

Asimismo, conserva una organización política que le permite ser sólida a diferencia de otras comunidades: junta directiva que representa a los 16 centros poblados, una en cada pueblo; alcaldes, tenientes gobernadores, y sus ayudantes. Todos ellos trabajan integralmente en pos de un solo objetivo: el desarrollo de la nación chopcca.
En su historia aparecen episodios que dan cuenta de su existencia a partir del año 1460 d. C. Son descendientes de los chancas, y los primeros asentamientos humanos, que años después dieron origen a las 16 comunidades que forman la nación chopcca, fueron sistemáticamente amenazados por la invasión española.
A lo largo de estos siglos, no llegaron a ser destruidos por ningún tipo de violencia: ni de la época de la colonia ni de las haciendas ni de los terratenientes ni por la violencia política de la década de 1980. Fueron los únicos que enfrentaron a Sendero Luminoso. Con hondas y huaracas, hombres y mujeres impidieron que este grupo terrorista ingresara en sus comunidades.

¿Cuál es la explicación? Poseen identidad. Saben que son parte de una cultura con valores, creencias y prácticas ancestrales; comparten una cosmovisión, mantienen sus propias formas de gobierno con la participación de niños, jóvenes y adultos. Son autónomos. Y aman su comunidad y su historia.
Pero esta historia ocurre en el Perú, un país en proceso de integración, con diversas lenguas y culturas, habitado por autoridades y ciudadanos que se resisten a creer que el presente y el futuro no son tiempos inútiles. Son tiempos que exigen de su creatividad, pero, sobre todo, de su voluntad y amor para que la Nación no sólo sea de los chopccas, sino de todos los peruanos y peruanas. Nuestros pueblos creen en la democracia.

http://www.huancavelicaperu.com/vernoti.php?codigo=00053

No hay comentarios:

Publicar un comentario